Mantenga la distancia de seguridad, por favor

No es nada nuevo para quienes trabajamos cara a cara (o, más bien, cara-espalda) con las obras de un Museo… Ser guía artística/o supone llevar integrado el concepto de distancia: la distancia de seguridad para evitar cualquier daño sobre el objeto artístico -los cuadros son bien sensibles a un simple estornudo o partícula de saliva, no nos olvidemos en nuestro afán de ser el centro del Universo-, la distancia del grupo para modular la voz, la distancia de protocolo cuando así toca y, por supuesto, la distancia estética para transmitir los matices, las historias, las anécdotas, las luces y sombras de cada época en la que se encuadra el motivo de explicación y así lograr una experiencia íntima en el espectador-visitante. Y entre todas estas distancias, nuestro principal objetivo es conseguir la cercanía para que el paseo por el espacio museístico sea un momento de disfrute, una pausa en la tensión que reinaba y reina allá fuera. Porque, no nos confundamos, el estrés y el miedo no se han inventado en estos últimos meses y tanto uno como otro crecen de modo vertigino so si se les permite ganar terreno, dejando no ya esa distancia de seguridad que nos invade, sino el vacío.

Volvemos con ganas… con ganas de contar, de compartir conocimiento y de contagiar, sobre todo, nuestra pasión por el Arte. ¿Nos acompañas?

Mariola Aguilar
Historiadora del Arte y Psicóloga.
Responsable de formación y bienestar emocional.
Guía Artística del Museo Carmen Thyssen Málaga.